Que te vas a acordar Isabel
De la rayuela bajo el mamoncillo de tu patio
De las muñecas de trapo que eran nuestros hijos
De la baranda dónde llegaban los barcos
de la habana cargados de…
Cuando tenías los ojos dorados
Como pluma de pavo real
Y las faldas manchadas de mango
Que vá
Tu no te acuerdas
En cambio yo no lo notaste hoy
No te han contado
Sigo tirándole piedrecillas al cielo
Buscando un lugar dónde posar sin mucha fatiga el pie
haciendo y deshaciendo figuras en la piel de la tierra
y mis hijos son de trapo y mis sueños de trapo
y sigo jugando a las muñecas bajo los reflectores del escenario
Isabel ojos de pavo real
Ahora que tienes cinco hijos con el alcalde
Y te paseas por el pueblo con un chofer endomingado
Ahora que usas anteojos
Cuando nos vemos me tiras un “que hay de tu vida”
Frío e impersonal
Como si yo tuviera de eso
Como si yo todavía usara eso
De la rayuela bajo el mamoncillo de tu patio
De las muñecas de trapo que eran nuestros hijos
De la baranda dónde llegaban los barcos
de la habana cargados de…
Cuando tenías los ojos dorados
Como pluma de pavo real
Y las faldas manchadas de mango
Que vá
Tu no te acuerdas
En cambio yo no lo notaste hoy
No te han contado
Sigo tirándole piedrecillas al cielo
Buscando un lugar dónde posar sin mucha fatiga el pie
haciendo y deshaciendo figuras en la piel de la tierra
y mis hijos son de trapo y mis sueños de trapo
y sigo jugando a las muñecas bajo los reflectores del escenario
Isabel ojos de pavo real
Ahora que tienes cinco hijos con el alcalde
Y te paseas por el pueblo con un chofer endomingado
Ahora que usas anteojos
Cuando nos vemos me tiras un “que hay de tu vida”
Frío e impersonal
Como si yo tuviera de eso
Como si yo todavía usara eso
[Poéma "Que te vas a acordar Isabel" de Raúl Gómez Jattin]
No es ninguna virtud seguir sintiendo parecido a lo de hace tiempo, ni recordar como si fuera ayer; tampoco es un defecto no sentir como antes o haber olvidado. ¿Acaso alguíen puede controlar lo que siente?
Aunque da nostalgia recordar lo elemental, lo simple pero encantador que tenían y que perdieron en el camino, algunas de las personas que conocemos.
A algunos les ha pasado reencontrarse con quiénes compartieron en el pasado y hallarlos “cambiados” por decirlo de algún modo.
Aunque da nostalgia recordar lo elemental, lo simple pero encantador que tenían y que perdieron en el camino, algunas de las personas que conocemos.
A algunos les ha pasado reencontrarse con quiénes compartieron en el pasado y hallarlos “cambiados” por decirlo de algún modo.
A Raúl Gómez Jattin le pasó con un amor de la infancia y dibujó el sentimiento en éste poéma. También en “El gordo y el flaco” Antón Chéjov describe las impresiones de dos viejos amigos, en un reencuentro que ocurre luego de transcurrido mucho tiempo.

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