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viernes, octubre 28, 2022

 A raíz de lo que ocurre en mi entorno más cercano, he querido ir consignando aquí información a la que hace algún tiempo he tenido acceso acerca de la depresión. Más allá de lo clínico, que hace años ha despertado mi interés, me refiero a lo espiritual.

En los libros del judaísmo se encuentra contemplado que el primer hombre que sufrió de depresión fue Caín.

Así mismo se sabe que la depresión se encuentra relacionada con la idolatría. Específicamente con el ídolo Tmz, que tenía una estatua de metal a la que en los días más calurosos se le derretía el metal de la parte de los ojos y las mujeres lo lloraban. Hay una acotación relativa a que la persona que sufre depresión inconscientemente puso a este ídolo en su corazón (es decir en El Templo).

miércoles, octubre 26, 2022

 No sé cuántas veces escribí las palabras «manicomio» «sanatorio» en busca de un texto que escribí hace tiempo acerca de V. vang Gogh. No lo hallé, pero como una coincidencia triste, apenas a las pocas horas me entero de algo relacionado con este tipo de cosas que me toca muy de cerca. Cuan nunca habríamos pensado.

¿Antidepresivos porque nos ponemos tristes a ratos? ¿Casas de reposo porque no soportamos lo cotidiano?

¿Habrá que andar «drogado» para poder vivir?

No entiendo mucho de eso. Apenas sé que mis tristezas las he superado siempre acudiendo A El Eterno y si, también pensando que no merecen tal altura mis bajadas de ánimo. Tan sólo sentí estar al borde cuando se le fue la vida a alguien que amo. Lo demás se supera afrontando, renunciando, asumiendo. No sin dolor, pero hay que ser fuertes. Y claro, muy a mi favor poco a poco he ido «sacando» lo mundano de mí.

En el judaísmo se enseña que nuestros sentidos son puertas por las que entra «lo que dejamos entrar». El mundo te envuelve de películas, documentales, música, literatura, noticias: violentos, depresivos, terribles, de lujuria, terror...

Y allí de pronto en soledad, en su cuarto, triste cualquier persona con mil cosas en la cabeza llena de emociones que no sabe como manejar, ni entiende por qué las siente… porque el cerebro nunca distinguió entre la verdad de la vida y la mentira de una película o un videojuego y lo mandó todo al corazón. Disminuyó lentamente en su cerebro la corteza prefrontal.

¿Y ahora? ahoga, calla, tapa toda la irritabilidad y la depresión y las ideas suicidas, el descontrol… ve al psiquiatra a que te formulen prozac y sertralina así se resuelven todos tus problemas. O drogate con coca o marihuana, así sobrellevas lo que dejaste entrar, o  ponte la etiqueta de «enfermo de depresión» así tu familia y amigos tienen que sobrellevarte y soportarte, entender que eres «una víctima» de ellos y del mundo, o dejate arrastrar por la corriente y que te cuiden en algún centro psiquiátrico ¿cuánto tiempo? ¿Cuántas pastillas más? ¿Te vas a colgar de prozac el resto de tu vida para no ahogarte? prozac no es dios y falla, y ha fallado muchas veces.

¿Se puede estar más triste que cuando se está feliz «drogado»?