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jueves, febrero 23, 2023

 10:47 pm.

¿Qué podemos amar que no sea una sombra?

Algo así dijo Hölderlin. 

La mayoría de las personas «aman» sólo sombras, figuras que pasan un instante y se pierden sin que apenas se alcancen a reconocer, o sombras -aparentes reflejos obscuros de ellos mismos- cosas que solo se pueden «amar» en la noche, porque la belleza del sol naciendo las extinguiría. Y sin embargo hablan de fe y monumentos de piedra.

Pero su amor no es de pájaros que trinan al alba sino que transcurre entre los cantos de aves nocturnas que deben guardar silencio y que se apagan ante el más leve sonido de un pequeño rayo de sol.

Las sombras no reflejan la luz. 

Yo no quiero sombras, yo busco una lumbre, aunque sea un pequeño candil. Camino a tientas si, y puedo intuir secretos mientras una voz me grita que me calle. Lo oculto una vez saldrá a la luz, y todas las tinieblas no serán nada. La verdad y la belleza escondidas como una pequeña paloma blanca en una cavidad del corazón como un débil ulular se escuchará y todas las mentiras no podrán acallarlo. Y yo, yo encontraré el verdadero amor que no me engañó ni me traicionó. Al que yo jamás habré traicionado. Lo nuestro no será como lo de Hölderlin y su amante, sino que será amor. Las sombras ya no serán, nuestro reflejo será de luz, de espigas doradas ondeando en los campos de los ojos.


martes, febrero 07, 2023

 Iba a eliminar mi blog como ha pasado otras veces. ¿Por qué mis cosas tienen que acabar por alguien que no tiene nada que ver conmigo?... 

Escribia pensando que leyera, que reflexionara. Ponia una pintura pensando que le gustara. Crei que era mi libro, mis estrellas, mis mapas, mis pájaros, mis mariposas, mi mar, mi corazón, mis flores, mi ocaso, mi sol, mi nieve y que era todo para él. Ya me desengañé. Esta vez no. Lo que publique es para mí y para quién espero, no para él. Mi vida sigue normal a la espera de la parte de mi alma real. Seguiré escribiendo, viviendo, intentando ser feliz. Una burla, una traición superadas son batallas ganadas. ¿Dónde. Dónde estás alma mía? Ven ya por favor... : (



miércoles, diciembre 08, 2021

Reencontré hoy este boceto, dibujo de Chagall. Me trajo el recuerdo de un día ya hace varios años. Se lo envíe a alguien, recuerdo que me preguntó de quién era…

Recordé a Pessoa, en realidad, con menos tristeza que decepción:

 El tiempo! ¡El pasado! Ahí en algún sitio, una voz, una canción, un perfume ocasional, levantó en mi alma el telón de boca de mis recuerdos… ¡Lo que fui y nunca más seré! ¡Lo que tuve y nunca más tendré!...



 

martes, julio 20, 2021

Hiraeth

 Resultó extraño. Debería estar dormida; pero mi padre tiene que decir unas palabras en una presentación en unos días; así que pensé que podría hablar de la memoria, de la historia, de lugares. Se me ocurren varias frases; desde luego no buscaría en facebook, claro. Pero, en un impulso momentáneo puse la palabra «lugares» y me apareció una publicación del año 2018 de una página -a propósito- de un lugar que amé. Se veía la pequeña imagen, sin pensar entré. Decía: «Hiraeth»... La palabra del día, no podía ser más contundente, menos asombrosa, bella, triste, terrible.

domingo, junio 20, 2021

Brindo por los mares y flores que le dí

 




Pensé  por ejemplo en el boceto de flores que le envié y me preguntó de quién era -de Chagall- [coincidencialmente] o las pinturas del mar; hasta El ruiseñor y la rosa, o mis primeras palabras para él... bueno serían demasiados flores y mares... Aquí algunos:


















miércoles, febrero 17, 2021

Pessoa y Borges, lo que fué y la nada

 

«Antes el vuelo del ave que pasa y no deja rastro,
que el paso del animal, que deja su recuerdo en el suelo.
El ave pasa y se olvida, y así debe ser.
El animal, donde ya no está y por eso de nada sirve,
muestra que ya estuvo, lo que no sirve para nada.

El recuerdo es una traición a la naturaleza,
porque la naturaleza de ayer no es naturaleza.
Lo que fue no es nada, y recordar es no ver.


¡Pasa, ave, pasa, y enséñame a pasar!»

Soñé que los veía por una rendija. Leían un libro, un texto corto; luego  ella se alejaba a hacer algo, y él lo releía. Ella lo observaba feliz mientras él lo leía de nuevo. De pronto él veía hacia mí, con la inquietud de que alguien lo observara; mientras yo pensaba que aunque quisiera, por mucho tan sólo alcanzaría mi sombra. Entonces pasó un pájaro gris atravesando el cielo (el del sueño si era un pájaro) cómo dijo Borges;  allí desperté como quién despierta de un sueño feliz y a la vez de una pesadilla, no ví el reloj. Era de madrugada, una luz tenue se filtraba. Volví a dormir y soñé alguna cosa triste, vaga, lejana.
Esta mañana soleada, llena de música y de aire, -tan azul mi memoria- me llevó a este texto casi olvidado de Pessoa, que extrañamente se parece a «Lo que era todo tiene que ser nada» de Borges.
 Ahora me queda apenas el recuerdo de una  sensación de un simple sueño; los restos de un asombro  que decrece inevitable, incesante hacia la nada.

miércoles, febrero 10, 2021

Oh dicha de entender... O

Si. Debe ser borrada, lo que era todo tiene que ser nada.

Hasta aquí.


viernes, enero 01, 2021

jueves, diciembre 24, 2020

 Hoy busqué una charla que quería recordar. Pensé que había sido el 24, pero resultó ser "ayer" 23 [hace cuatro años] Entonces él me dijo varias cosas; entre otras, que:

«Los hombres pueden entender la belleza pero no vivirla». 

Resulta una coincidencia extraña que ayer, haya utilizado la palabra «entiendo» y además que a punto de dormir, haya pensado que la palabra que debí emplear fue «belleza» y no «ternura».

martes, diciembre 01, 2020

 ¿Qué pensaría el ruiseñor de Wilde si supiera que la rosa que costó su corazón, su vida; fue desechada como basura?

Una y otra vez pisoteada en una burla continua, y mientras era pisoteada, los pétalos regados, deshechos, destrozados y la voz negando: –No la pisoteo.

viernes, octubre 23, 2020

 No, al final no quedan sólo las palabras, más allá queda la música. Al final, en la peor desilusión; en la mayor fragilidad quedan sólo imágenes. Las palabras propias y ajenas nos quitan el aliento, la poca fuerza que nos queda. La música duele.

Quedan las Imágenes, los colores que de un modo extraño casan con el desengaño, con la melancolía, con la tristeza...





martes, octubre 20, 2020

lunes, octubre 19, 2020


Vuelvo a ver atrás y encuentro solo ruinas: el incendio de Cartago o Cartagena,

Roma o París (que resultó ser lo mismo) y una pregunta apasionada, desesperada... ¿Volver o huir?  Y luego Pessoa y «el mundo», como si rogara la atención en respuesta a cualquier frase de...

No debí, pero la melancolía me llevó, me engañó el corazón con una duda.

Seguir y no voltear de nuevo a contemplar algo tan extraño, quedarse con lo que fue bello y real… de aquí en adelante correr sin ver atrás como los ciervos. Y no llorar, no llorar...

domingo, octubre 04, 2020

Última corrida en Paris y/o París es una fiesta


 «Esta tarde es la última. Lo sé.(...)  Me conformo con morir aquí, en el centro falso de un patio. Parece mentira que alguien (...) me borrará del mundo».

L. T. N.

Como el toro lanzado a la arena la tarde última, pensando que el torero lo invita a un juego hermoso. Así se adentra al ruedo, alegre lleno de esperanza como quien confiado ama y se entrega sin pensar siquiera. Luego las estocadas. Una tras otra, en el lomo, en el costado, recibidas con un dolor inefable primero en silencio; luego con quejidos

Las banderillas de colores, el capote al viento. Y el público ríe. La mujer del palco -de turno- a quien el torero le dedica una mirada suya -y  una oreja del toro- ríe. El torero ríe. Mientras el toro se desangra de tristeza no por las heridas, sino por el engaño. Y no alcanza a ver en su melancolía e inútil esperanza, que viene la final, la última estocada, la posterior a sonreírle de nuevo a la mujer del palco. Sonríen juntos, ambos sonríen mientras el toro soporta lo indecible.

Así tenía que ser luego de tantas, no con Borges… ese fue el esplendor de entrada al ruedo. No con Sartre o Simone, ni Scott Fitzgerald (tan de ellos) ni Camus, ni Cervantes, ni Rilke ni Ciorán. No con Rosseau -no era digno de ese honor solo porque no era nuestro- tenia que ser con algo querido, una banderilla de un color tenue amarillo... No con Macedonio, con Pessoa.

martes, septiembre 29, 2020

 La nostalgia. La certeza íntima y triste de saber lo perdido, 

cómo la piedrita azul de río -extraviada- en el lecho de un mar desconocido...

martes, septiembre 08, 2020

La despedida

Sabe amargo el licor, de las cosas queridas...

 

miércoles, septiembre 02, 2020


«Porque si no mueren las almas, está muy bien que en sus despedidas no haya énfasis. 

Decirse adiós es negar la separación, es decir: Hoy jugamos a separarnos pero nos veremos mañana. Los hombres inventaron el adiós porque se saben de algún modo inmortales, aunque se juzguen contingentes y efímeros [...]»

Jorge Luis B.


 

martes, mayo 19, 2020



«El poniente implacable en esplendores
quebró a filo de espada las distancias.
Suave como un sauzal está la noche.
Rojos chisporrotean
los remolinos de las bruscas hogueras;
leña sacrificada
que se desangra en altas llamaradas,
bandera viva y ciega travesura.
La sombra es apacible como una lejanía;
hoy las calles recuerdan
que fueron campo un día (...)»


Borges