Mostrando entradas con la etiqueta Borges. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Borges. Mostrar todas las entradas

sábado, febrero 25, 2023

 «(...) El recuerdo de una antigua vileza vuelve a mi corazón. Como el caballo muerto que la marea inflige en la playa, vuelve a mi corazón.

Aún están a mi lado, sin embargo, las calles y la luna.
El agua sigue siendo dulce en mi boca y las estrofas no me niegan su gracia (...)»

J. L. B.

lunes, enero 16, 2023

...

 

«(...) Noche postrer de nuestro platicar, antes de que se levanten entre nosotros las leguas
Aun es de entrambos el silencio donde como praderas resplandecen las voces.
Aun el alba es un pájaro perdido en la vileza más lejana del mundo.
Ultima noche resguardada del gran viento de ausencia.
Grato solar del corazón; puño de arduo jinete que sabe sofrenar el ágil mañana.
Es trágica la entraña del adiós como de todo acontecer en que es notorio el Tiempo.
Es duro realizar que ni tendremos en común las estrellas.
Cuando la tarde sea quietud en mi patio, de tus cuartillas surgirá la mañana.
Será la sombra de mi verano tu invierno y tu luz será gloria de mi sombra.
Aún persistimos juntos.
Aún las dos voces logran convenir, como la intensidad y la ternura en las puestas del sol».


J. L. B.  a  R. cansinos Assens

jueves, diciembre 15, 2022

 



¿De qué agreste balada de la verde Inglaterra,
de qué lámina persa, de qué región arcana
de las noches y días que nuestro ayer encierra,
vino la cierva blanca que soñé esta mañana?
Duraría un segundo. La vi cruzar el prado
y perderse en el oro de una tarde ilusoria,
leve criatura hecha de un poco de memoria
y de un poco de olvido, cierva de un solo lado.
Los númenes que rigen este curioso mundo
me dejaron soñarte pero no ser tu dueño;
tal vez en un recodo del porvenir profundo
te encontraré de nuevo, cierva blanca de un sueño.
Yo también soy un sueño fugitivo que dura
unos días más que el sueño del prado y la blancura.

* Los devotos de una métrica rigurosa pueden leer de este modo el último verso:
Un tiempo más que el sueño del prado y la blancura.
Debo esta variación a Alicia Jurado.

J. L. B.

Fotografía de un ciervo en Eretz Israel



jueves, junio 30, 2022


 

domingo, junio 12, 2022

 Liberación

Había una vez un hombre prisionero de una muy larga cadena. Cien sometidos compañeros, como cien sometidos eslabones, estaban fusionados con él; bajo el yugo del día trituraban las piedras, mientras los maldecía el sol, que mordía como un lobo sus espaldas, o la tormenta, cuyas disciplinas flagelaban sus hombros, o la nevada, blanca como la lepra. Siete soldados armados de maldad y de alabardas los custodiaban. De noche, yacían sobre la tierra hostil. Cuando se incorporaba el alba lívida se despeñaban en la amarga faena con sus almas opacas de sopor por la penumbra tambaleante.


El cautivo pensaba, y al cabo de siete años, se dijo: —¿Será tan justo este orden de cosas?… Tal vez mis heredades sean la vida y todas las victorias de la vida. Tal vez mis heredades sean los violines de los vientos, y los jardines de los campos, y los caminos errabundos y la locura de los arroyos libres…

Y tuvo miedo ante esta idea, que pecaba de blasfematoria e impía. Mas paulatinamente fue iluminando su alma y la acariciaba como un vedado deliquio. Y en las miserias cotidianas que le oprimían, érale un bálsamo sentir que él no era igual a sus hermanos que nunca habían pensado.

Al cabo de siete años dolientes, llegó a la paz de una resolución. Reconoció que su derecho era la vida y todo el esplendor de la vida. Y decidió la fuga.

Arribado que hubo a esta cúspide, vio que era imposible libertarse.

J. L. B., Textos recobrados.

domingo, marzo 13, 2022

 

«Junto al jarrón sin una flor, en el piano inútil, sonreía (más intemporal que anacrónico) el gran retrato de Beatriz, en torpes colores. No podía vernos nadie; en una desesperación de ternura me aproximé al retrato y le dije: 

-Beatriz, Beatriz Elena, Beatriz Elena Viterbo, Beatriz querida, Beatriz perdida para siempre, soy yo, soy Borges».

sábado, octubre 30, 2021

«(...) Serena,
la eternidad espera en la encrucijada de estrellas».
B.


 

miércoles, septiembre 01, 2021

 LOS GOCES DE ESTE MUNDO 

Aterradora idea de Juana, acerca del texto Per Speculum in Aenigmate. Los goces de este 

mundo serían los tormentos del infierno, vistos al revés, en un espejo. 

LÉON BLOY: Le Vieux de la Montagne (1909).


Borges, Antología de la literatura fantástica

domingo, agosto 01, 2021

«No puedo caminar por los suburbios en la soledad de la noche sin pensar que la noche nos agrada porque suprime los detalles ociosos, tal como lo hace nuestra memoria».

B.
 

miércoles, junio 16, 2021



«(...) el milagro implacable del dolor y el asombro del goce
siempre perdurará».

B.

 

martes, junio 01, 2021

Ayer



 «(...) Esas cosas pudieron no haber sido.
Casi no fueron. Las imaginamos
En un fatal ayer inevitable.
No hay otro tiempo que el ahora, este ápice
Del ya será y del fue, de aquel instante
En que la gota cae en la clepsidra.
El ilusorio ayer es un recinto
De figuras inmóviles de cera
O de reminiscencias literarias
Que el tiempo irá perdiendo en sus espejos.
(...)
Y esa tarde inasible que fue tuya
Son en su eternidad, no en la memoria».

J. L. Borges

sábado, mayo 08, 2021

Borges y Napoleón

 



Que Napoleón escribió algunas narraciones y que una de ellas: «La máscara profeta»  de abril de 1789, se parece al cuento de Borges «El tintorero enmascarado Hakim de Merv» me sorprende sobremanera. Al parecer a Borges le señalaron puntualmente esta similitud tan evidente y respondió que si había leído a Napoleón. 

Ahora bien, este otro texto de Napoleón también lo hallo muy cercano a un aparte de un cuento de Borges:

«Siempre solo entre los hombres, me alejo para soñar conmigo mismo y liberarme en la privacidad de mi melancolía. ¿De qué costado girará ella hoy? Del costado de la muerte. En la aurora de mis días todavía puedo esperar vivir largos años. ¿Qué furia me lleva a desear mi propia destrucción? ¿Qué hacer en este mundo? Dado que debo morir, ¿por qué no matarme? (...) Nada es placentero para mí, ¿por qué soportar los días donde nada me sale bien? (...) ¡Los hombres se han alejado de la naturaleza! Son cobardes, viles, egoístas. ¡Mis compatriotas, cargados de cadenas, besan la mano que los oprime! (...) Cuando la patria no está mas, un buen patriota debe morir».



jueves, mayo 06, 2021


 

miércoles, abril 21, 2021

«(...) Sé que hay algo 
inmortal y esencial que he sepultado 
en esa biblioteca del pasado
en que leí la historia del Hidalgo.

 Las lentas hojas vuelve un niño y grave 
 Sueña con vagas cosas que no sabe». 

 


J. L. B. en Lectores




miércoles, mayo 27, 2009

Lluvia y muerte

.
Pintura: "Rain at auvers" [V. van Gogh]


Lluvia abstracta
lluvia neutral lluvia indefinida
que nada impones en tu caída
Lluvia que caías en mi primer alegría de amor
Lluvia que caías cuando el abuelo murió
Lluvia en el amor y en el dolor

Lluvia en la soledad y en compañía
Lluvia para recordar, l
luvia para olvidar
Lluvia que te amoldas, lluvia que te ajustas
Que en lo triste, triste
Que en lo alegre, alegre
Lluvia propicia, lluvia oportuna lluvia precisa
Lluvia que te quiero lluvia que me gustas
... En los malos días y en los días de suerte
Lluvia que me encantarás hasta la muerte.



...La Lluvia que me encanta y la muerte a la que temo… A veces están juntas. Todo tiene sus bemoles.
El peruano Cesar Vallejo, predijo en su poema "Piedra negra sobre una piedra blanca" que su muerte, sería en un día lluvioso y en París.
"[...] Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo [...]".
Dicen que el julio de 1890 en que murió van Gogh, fue más lluvioso de lo normal, y que esto pudo haber contribuido en parte a su suicidio, puesto que se le dificultaba pintar en espacios abiertos… Lo cual debió haber aumentado su depresión.
Lord Byron, “recuperado” de una especie de ataque epiléptico [Después de recibir atención médica], se empeñó en cabalgar bajo la lluvia, lo que le causó malestar y fiebre, que le obligan a postrarse de nuevo en cama… 10 días más tarde muere. [Aunque tal parece, que más que por la enfermedad, fue por el tratamiento inadecuado que le dieron los médicos].
Borges en un su poema “La lluvia” habla de su padre fallecido:

"Bruscamente la tarde se ha aclarado
Porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae o cayó.
La lluvia es una cosa
Que sin duda sucede en el pasado.
Quien la oye caer ha recobrado
El tiempo en que la suerte venturosa
Le reveló una flor llamada rosa
Y el curioso color del colorado.
Esta lluvia que ciega los cristales
Alegrará en perdidos arrabales
Las negras uvas de una parra en cierto
Patio que ya no existe.
La mojada tarde me trae la voz,
la voz deseada,
De mi padre que vuelve y que no ha muerto."


Y... la pintura de arriba, de van Gogh, es de una lluvia en Auvers–sur-oise, lugar de su muerte.

domingo, febrero 22, 2009

Pastilla para olvidar versus Zahir

Y a propósito del mal sabor, que me deja pensar que se puede olvidar con una pastilla, me acordé del zahir de Borges. He aquí los extremos: la pastilla para olvidar y lo que no se puede olvidar al punto de llevar a la locura. Zahír en árabe quiere decir "notorio", "visible". Y según cuenta el mismo Borges, en tierras musulmanas se dice de los seres o cosas que tienen la terrible virtud de ser inolvidables y cuya imagen acaba por enloquecer a la gente. En “El zahir” alude a varios de ellos; entre los cuales menciona un astrolabio de cobre, que quien lo miraba una vez no pensaba en otra cosa; y que fue arrojado al fondo del mar, para que los hombres no se olvidaran del universo por pensar solo en el. A Borges su imaginación, lo llevó a toparse con una moneda de 20 centavos, que se convirtió en su zahir, y a la que le escribe una de las frases mas románticas que he leído: “Noches hubo en que me creí tan seguro de poder olvidarla que voluntariamente la recordaba”. Y agrego entonces que se cuide todo zahir… porque les llegó la hora…