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viernes, septiembre 24, 2021

Brujeria [Talmud]

 En el Tratado de Sanhedrin folio 77 Lado 2 del Talmud se cuenta que las brujerías estaban principalmente en Alejandría de Egipto.

Una de las historias narra que Zehiri un erudito de la época, fue a Alejandría y compró un burro y lo montó, llegaron a un abrevadero y el burro se convirtió en una madera de puente. El sabio reclamó a los vendedores y le devolvieron el dinero tan solo porque era una persona reconocida; si no los brujos o magos lo habrían estafado sin devolverle nada.

jueves, julio 10, 2014

Compositio...

“La resurrección señora, -Le dijo el fénix-, es la cosa más simple del mundo. No es más sorprendente nacer dos veces que una. Todo es resurrección en este mundo;  las orugas resucitan en mariposas,  un hueso de fruta resucita en árbol; todos los animales enterrados en la tierra resucitan en hierba, plantas y alimentos para otros animales, de los cuales constituyen una parte de la substancia: Todas las partículas que componen los distintos cuerpos se cambian en diferentes seres.”

Fragmento de La princesa de babilonia [Voltaire]


“Decir el tigre, es decir: Los tigres que lo engendraron, los ciervos y tortugas que devoró, el pasto de que se alimentaron los ciervos, la tierra que fue madre del pasto […]”

Fragmento de  La escritura del dios [Borges]

jueves, noviembre 15, 2012

No decir...




E. M. Cioran decía que se cree un poco menos en las cosas que uno ha expresado; porque mencionándolas, se desprenden de nosotros. En El Retrato de Dorian Gray, Wilde consigna una frase que rebasa el límite: “Cuándo quiero a alguien muchísimo, no digo nunca su nombre a nadie. Es cómo renunciar a una parte de él. He aprendido a amar el secreto”.
E. M. Cioran se refiere a ello como un acto de profanación… “Por qué las cosas en que usted creía íntegramente, a partir del momento en que las ha dicho, cuentan un poco menos […]”
 ... ¿Será?

Imágen: Reproduction of a painting La Penserosa By Joseph DeCamp
Source           http://artinconnu.blogspot.com/2010/07/joseph-rodefer-decamp-1858-1923.html

domingo, octubre 28, 2012

El consejo de Heráclito

Heráclito, detalle del fresco “Escuela de Atenas” de Raffaello Sanzio

























"Los efesios estaban acostumbrados a una vida de placeres y diversiones, pero al estallar la guerra contra ellos, el rodeo de los persas en torno a la ciudad se convirtió en sitio. Sin embargo, ellos seguían divirtiéndose todavía según su costumbre. Pero comenzaron a faltar las provisiones en la ciudad. Cuando el hambre pesaba con fuerza sobre ellos, los ciudadanos se congregaron para deliberar que había que hacer para que no faltara el sustento, más nadie se atrevía a aconsejar que debían restringir su vida cómoda. Cuando todos estaban reunidos [para deliberar] sobre el asunto, un hombre llamado Heráclito tomó cebada triturada, la mezcló con agua, y la comió sentado bajo la mirada [de todos], y ésta fue una lección tácita para todo el pueblo. Dice la historia que los efesios comprendieron enseguida su amonestación y que no necesitaron otra enseñanza sino que se marcharon, pues habían visto de manera positiva que debían disminuir algo las comodidades de su vida  a fin de que no les faltara el alimento. Pero cuando los enemigos oyeron que habían aprendido a vivir con moderación y preparaban su comida de acuerdo con el consejo de Heráclito, levantaron el campamento de la ciudad, y, a pesar de ser vencedores por las armas, evacuaron el campamento frente a la cebada de Heráclito"

                                                                                                                                                                                                     

 TEMISTIO, Sobre la virtud, p.40 (en Rheinische Museum 27, 1872, pp. 456 ss.; ed. Gildemeister y traducción siria)

Texto extraído de: HERÁCLITO  Textos y problemas de su interpretación [Rodolfo Mondolfo]

domingo, julio 08, 2012

Asociaciones lógicas [de la química a la poesía]

En El pensamiento salvaje, Claude Lévi-Strauss indica que la química moderna reduce la variedad de los sabores y de los perfumes a cinco elementos diversamente combinados: carbono, hidrogeno, oxigeno, azufre y nitrógeno; y que de acuerdo a factores como presencia, ausencia, y a la estimación de dosificaciones y umbrales, resultan ciertas diferencias y semejanzas entre cualidades de los sabores y perfumes. Por ejemplo por su olor similar estarían en un grupo el té del Canadá [«wintergreen»] la lavanda y el plátano, cuya semejanza se  explicaría por la presencia de ésteres. En otro grupo estarían la cereza silvestre, la canela, la vainilla y el vino de jerez, siendo todos contentivos de aldehídos. Lévi-Strauss, va más allá al decir que esto no es sorprendente; sino que se trata de «asociaciones que ya se sospechan» y que enriquecen y aclaran al sentimiento estético, ya que «un ejercicio asiduo de la sola intuición habría permitido descubrirlas ya», a tal punto que «Un filósofo primitivo o un poeta habría podido realizar estos reagrupamientos inspirándose en consideraciones ajenas a la química, o a cualquier otra forma de ciencia […]» 

domingo, junio 03, 2012

Especie [J. L. Borges]

[]  Un capítulo de Schopenhauer no es el papel en las oficinas de Leipzig ni la impresión, ni las delicadezas y perfiles de la escritura gótica, ni la enumeración de los sonidos que lo componen ni siquiera la opinión que tenemos de él; []

http://www.flickr.com/photos/htakashi/6838387723/ (CC BY-SA 2.0) Fotografía Colorful flight By Takashi(aes256) 


Los individuos y las cosas existen en cuanto que participan de la especie que los incluye, que es su realidad permanente. Busco el ejemplo más favorable: el de un pájaro. El hábito de las bandadas, la pequeñez, la identidad de rasgos, la antigua conexión con los dos crepúsculos, el del principio de los días y el de su término, la circunstancia de que son más frecuentes al oído que a la visión –todo ello nos mueve a admitir la primacía de la especie y la casi perfecta nulidad de los individuos. Keats, ajeno de error, puede pensar que el ruiseñor que lo encanta es aquel mismo que oyó Ruth en los trigales de Belén de Judá; Stevenson erige un solo pájaro que consume los siglos: el ruiseñor devorador del tiempo. 

http://www.flickr.com/photos/felix42/84020230/(CC BY-NC-SA 2.0) Fotografía Secret Garden By Felix42 contra la censura.
Schopenhauer, el apasionado y lúcido Schopenhauer, aporta una razón: la pura actualidad corporal en que viven los animales, su desconocimiento de la muerte y de los recuerdos. Añade luego, no sin una sonrisa: Quien me oiga asegurar que el gato gris que ahora juega, en el patio, es aquel mismo que brincaba y traveseaba hace quinientos años, pensará de mi lo que quiera, pero locura más extraña es imaginar que fundamentalmente es otro []

Fragmento de Historia de la eternidad [J. L. Borges]

miércoles, mayo 16, 2012


“Cierra tu boca mientras tu corazón esté cerrado”
                                                                              Pitágoras

Uno de mis pasajes favoritos de Gargantùa y Pantagruel, describe como ciertas palabras pronunciadas hacia ya mucho tiempo, habían quedado “congeladas” en el aire, pudiendo ser observadas posteriormente por algunas personas que pasaban por el lugar en que se habían dicho en el pasado.
Los hebreos enseñan que cada palabra que sale de nuestras bocas, queda grabada en el cielo.
Una de las frases más contundentes referidas explícitamente a la facultad del habla, que dijo Yeshua [Jesús] fue: “No lo que entra en la boca contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, esto contamina al hombre” la enseñanza ligada absolutamente a la Torá, guarda la fuerza de creencias y tradiciones del pueblo israelita y tiene base en directrices como: “No juzgues a tu prójimo hasta estar en su lugar”, o “Quién guarda su boca guarda su alma” como dijo el Rey Shlomó.
Las consideraciones antiguas de los hebreos contemplan que el pecado de Lashón Hará consistente en maldecir, calumniar, murmurar o decir comentarios negativos acerca de los demás [aunque fuesen verdad] conllevaba  la enfermedad de tzaraat, una especie de afección de la piel similar a la lepra [algunos consideran que era la lepra misma] el ejemplo más directo de ello, acontece cuando Miriam la profetiza hermana de Moshé, murmura contra su hermano y es atacada por la enfermedad.
 De acuerdo a las instrucciones Divinas, quién la padeciera debía ser apartado de la comunidad… Los sabios explican que la causa de esta medida era la justicia retributiva: Tal como el afectado, separó a amigos  y familias con sus palabras, merecía ser separado de su comunidad. Posteriormente pasaba por un ritual de purificación, y si se restablecía podía regresar.
Los sabios recuerdan que existen 4 “portones” aunque sea para una simple palabra: garganta, dientes, labios y lengua. Y que la lengua misma tiene dos “portones”. Los libros de Proverbios y Eclesiastés están poblados de frases alusivas al tema y hay una entre todas, sencilla y directa: “El que ahorra sus palabras tiene sabiduría”… y resulta difícil [mucho], lo sabía  Ernest Hemingway: “Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar”. Lo sabía mejor Freud: “Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.” Y además de todo, sin duda también porque como dice el proverbio “Aun el necio cuando calla es contado por sabio" muchas veces lo mejor que podemos hacer, es callar.

martes, abril 10, 2012

“Se lee también en el Libro de las Canciones:
El mien–man, pájaro amarillo de melancólico cantar,
establece su morada en la frondosa profundidad de los bosques.

El maestro (Confucio o Kung–Tsé) comentaba así estos versos: 
Este pájaro, estableciendo allí su morada, demuestra que conoce cuál es su propio destino. […]”

Fragmento de Los cuatro libros clásicos [Confucio]

miércoles, diciembre 21, 2011

Acerca de la confusa fecha de navidad

Cuenta Voltaire en su diccionario filosófico de 1764, que el nacimiento de Jesús [Yeshua] no se celebraba originalmente en la noche del 24 al 25 de diciembre, y que diversas autoridades de la iglesia católica especularon acerca de posibles fechas,  hasta decidir sin ningún fundamento relevante, que había de celebrarse en ese día, ya que como había dicho san Clemente de Alejandría: “Respecto al nacimiento de Jesús como no se sabía el día, mes y año, no se festejaba”. Narra Voltaire, que algunos estudiosos, creían que los romanos habían elegido el solsticio de invierno para situar el nacimiento de Jesús, ya que en Roma se hacía una fiesta para celebrar el regreso del sol; tanto así que el solsticio civil político había sido fijado el 25 de diciembre desde los tiempos de Julio César. Y va más lejos aún al mencionar: "san León dice que en sus tiempos había gente en Roma que decía que dicha fiesta era venerable, no tanto por el nacimiento de Jesús cuanto por el regreso o nuevo nacimiento del sol". Y  de seguro san León, lo decía con un profundo conocimiento de causa, ya que que no se trataba tan solo de alegrarse por el fenómeno físico, que implica que en el hemisferio norte aproximadamente a mediados de diciembre los días sean más cortos y que después del solsticio empiecen a alargarse de nuevo. Sino que  al igual que san Agustín, sabía que la fiesta correspondía a la conmemoración del nacimiento de un ídolo muy conocido y venerado desde antes del cristianismo; por lo que éste último pidió a sus seguidores que ese día no lo dedicaran al sol sino al Creador del sol.
Este “dios solar” presente en las creencias de las sociedades desde la antigüedad, ha sido denominado con diversos nombres y lo han tenido entre sus principales deidades, culturas como las de Egipto, Babilonia, Canaan, Persia, Fenicia, Roma, etc.

Dionisios, saturno, horus y otros, corresponden a algunos de los nombres de la deidad solar, a quiénes se celebraban fiestas aproximadamente del 21 al 31 de diciembre.

Ya desde el siglo IV a.C., egipcios y helenos celebraban fiestas el 24 de diciembre en honor a dionisios; parecidas a las de Roma en honor de saturno, que iban del 17 al 24 de diciembre. Y luego la fiesta al sol invicto en honor a los ídolos gabal, y mitra de quién recordaban su nacimiento el 25 de diciembre [noche del 24] en la brumalia; de manera similar a cómo le celebraban a horus en Egipto en la misma época. La imagen de este ídolo egipcio en el solsticio correspondía a la de un niño que tenía en la cabeza a manera de corona un disco solar, y era ubicado en una especie de pesebre fuera de su templo, para ser adorado en “su nacimiento”… increíblemente muy parecido al pequeño niño dios sol: el mitra romano.

El nacimiento del judío Yeshua [Jesús] considerado por muchos el "Mashiaj" de los hebreos, se presume que no fue celebrado ni durante su vida, ni luego de su partida, ya que no era costumbre en esta cultura la celebración de "cumpleaños"; y además por qué Yeshua fue especifico en pedir a sus discípulos que conmemoraran la fecha de su muerte, no la de su nacimiento. La fecha de la noche del 24 al 25 de diciembre aludida a su natalicio, empezó a celebrarse aproximadamente en los años 350 al 360 d.C, resultado de que el papa Julio I pidiese al papa Liberio, que así fuera decretada [sin lugar a dudas íntimamente ligada al día del nacimiento del dios sol "natalis solis invicti"]. Fecha considerada además de todo, circunstancialmente imposible por muchos estudiosos, dado que el Nuevo Testamento, narra  que cuando ocurrió el nacimiento, había pastores que estaban a la intemperie al cuidado de sus rebaños, lo cual difícilmente sería probable el 24 de diciembre, debido a las lluvias y al frio extremo en la región de Beit Lejem [Belén] en la pretendida época, y a otras conclusiones lógicas.

El tema es demasiado extenso, además por algunos simbolismos ligados, como el pesebre, árbol de navidad, etc., pero lo sorprendente son las coincidencias. Quizá la causa de tal confusión se deba a que como consigna wikipedia: "La celebración de esta fiesta el 25 de diciembre se debe a la antigua celebración del nacimiento anual del dios-Sol en el solsticio de invierno (natalis invicti Solis), adaptada por la Iglesia católica en el tercer siglo d. C. para permitir la conversión de los pueblos paganos."
http://es.wikipedia.org/wiki/Navidad

viernes, diciembre 02, 2011

El misterio de la creación artística [Stefan Zweig]

«[…] Ya sea porque en una galería de arte haya estado frente a la obra de un Rembrandt, un Goya, un Greco, ya sea porque un poema haya conmovido las profundidades de su alma o porque escuchara con el alma abierta una sinfonía de Mozart o Beethoven. Creo que han de ser pocos los que no hayan formulado la pregunta: ¿Cómo podía un hombre igual a mí, un simple mortal, formar esa obra inmortal con unos pocos colores, con unas pocas notas, con unos cuantos centenares de palabras? ¿Qué sucedió en su interior en esas horas de la creación y cuán misteriosas deben de ser esas horas? […]»
«[…] … Queda entonces por saber si somos capaces de imaginarnos cómo han nacido las grandes obras de arte que conmueven a nuestra alma. ¿Podemos imaginarnos lo que ha acontecido en el alma de un Shakespeare, de un Cervantes, de un Rembrandt, mientras creaban sus obras imperecederas? […]»
Un cuadro de Rembrandt resulta para cada uno de nosotros cien veces más impresionante si antes hemos visto los dibujos y los croquis, los esbozos correspondientes, cuando comprendemos por qué ha rechazado esto y colocado aquella figura en el medio y oscurecido aquella otra. En tal caso no sólo estamos frente a la obra concluida, sino que participamos también del secreto de su creación, compartimos algo de las horas, de los pensamientos y visiones de los grandes fallecidos, y en vez de solo gozar, participamos también de la dicha y del tormento de ese genio.
Ahora objetarán ustedes tal vez: ¿No es en el fondo atrevido procurar introducirse en el taller cerrado del artista? ¿No sería preferible destrozar todos sus ensayos y mostrarnos sólo la obra terminada? ¿No sería mejor que nos olvidáramos de que esas obras inmortales han sido producidas por hombres mortales y con métodos humanos, no sería mejor admirar esos cuadros, esos libros, esa música, como meteoros que se precipitan desde el cielo ignoto? ¿No deberíamos mejor olvidar que esos escritores, pintores y músicos han sido hombres, hombres con defectos humanos, pequeñas vanidades, debilidades de burgués, mezquindades, y nos situáramos mejor ante sus obras, como ante un paisaje maravilloso, sin preguntarnos como se formó? […]» 

http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Rembrandt_aux_yeux_hagards.jpg Self Portrait with a Cap, openmouthed By Rembrandt
«[…] No  pienso así pues estoy convencido de que ningún deleite artístico puede ser perfecto mientras sólo sea pasivo. Nunca comprenderemos una obra con sólo mirarla. Donde no preguntamos, nada aprendemos, y donde no buscamos, no encontramos nada.
Ninguna obra de arte se manifiesta a primera vista en toda su grandeza y profundidad. […]»
«Pero sobre todo, no teman ustedes que al procurar introducirnos en el misterio más íntimo de la creación artística se pierda por ellos nuestro respeto por ese misterio. La belleza de las estrellas no ha sufrido mengua porque nuestros sabios hayan procurado calcular las leyes de acuerdo con las cuales aquéllas se mueven, ni la majestad del firmamento ha perdido nada de su grandeza porque procuraran medir la velocidad de los rayos con que su argentino brillo llega hasta nuestros ojos. Al contrario, esas investigaciones nos han hecho aparecer más maravillosos todavía los milagros del cielo, el sol, la luna y las estrellas. Lo mismo reza para el firmamento espiritual. Cuanto más nos esforzamos por profundizar en los misterios del arte y del espíritu, tanto más los admiramos por su inconmensurabilidad. No tengo yo noticias de deleite y satisfacción más grandes que reconocer que también le es dado al hombre crear valores imperecederos, y que eternamente quedamos unidos al Eterno mediante nuestro esfuerzo supremo en la tierra: mediante el arte.»

*Fragmentos de la Conferencia «El misterio de la creación artística», Ensayo: «Tiempo y mundo. Impresiones y ensayos »,  Stefan Zweig.

domingo, marzo 06, 2011

Carácter… ¿inmodificable? [Voltaire]

CARÁCTER: Su etimología viene de la voz griega impresión, que significa  lo que la naturaleza ha grabado en nosotros. ¿Puede cambiarse de carácter? Si, cuando se cambie de cuerpo. Suele suceder que el hombre que nació pendenciero, intolerante y violento, si al llegar a la vejez se ve afectado de aplopejía se convierta en un niño memo, tímido, llorón y miedoso, y entonces se puede decir que cambia de cuerpo. Pero mientras sus nervios, su sangre y su médula permanezcan en estado normal, no cambiará de carácter, como no cambian de instinto los lobos ni las garduñas.
El autor inglés del Dispensary, poemita muy superior a los Capitoli italianos, y puede que incluso al Lutrin de Boileau, dice muy acertadamente, a mí entender:
De una mezcla secreta de fuego, tierra y agua se hizo el corazón de César y de Nassau. De un resorte desconocido el poder invencible hizo a Slone impudente y a su mujer sensible.
Nuestras ideas y sentimientos forman el carácter, y está probado  que no adquirimos los sentimientos e ideas que queremos; por tanto, el carácter no depende de nosotros porque si fuera así todo el mundo seria perfecto. No pudiendo adquirir cierta clase de talento ni determinados gustos artísticos, ¿Cómo podríamos adornarnos de ciertas cualidades? El irreflexivo se imagina que es dueño de todo, pero quién reflexiona se percata de que no es dueño de nada.
Para cambiar de manera total el carácter de un hombre, habría que purgarlo todos los días hasta que le sobreviniera la muerte. Carlos XII, enfebrecido de supuración en el camino de Bender, era otro hombre; se dejaba manejar como un niño.
Si yo tuviera la nariz torcida y los ojos de gato podría tapármelos con una máscara, pero, ¿Puedo ocultar el carácter que me dio la naturaleza? […]

Extraído de “Dictionnaire Philosophique” [Voltaire]

jueves, diciembre 02, 2010

Experiencias... [eternidad]




“[…] En Alejandría se ha dicho que sólo es incapaz de una culpa quien ya la cometió y ya se arrepintió; para estar libre de un error, agreguemos, conviene haberlo profesado.” /Fragmento de “La busca de Averroes” [J. L. Borges]


“[...] Lo cierto es que vivimos postergando todo lo postergable; tal vez todos sabemos profundamente que somos inmortales y que tarde o temprano, todo hombre hará todas las cosas y sabrá todo.”
Fragmento de “Funes el memorioso” [J. L.Borges]

lunes, junio 14, 2010

Ambivalencia


“[…]Hablaron de las pasiones:
-¡Oh cuán funestas son! –dijo Zadig.
-Son los vientos que hinchen las velas del barco, -respondió el ermitaño-. Algunas veces le sumergen; pero sin ellas no podría bogar.
La bilis nos vuelve coléricos y nos enferma, pero sin la bilis el hombre no podría vivir. Aquí abajo todo es peligroso y todo es necesario.”


Fragmento de "Zadig ou la Destinée", "Zadig o el destino" [Voltaire, 1747]

sábado, febrero 20, 2010

Reencarnación

En los naufragios, al hundirse la nave,
los marineros del Danubio rezaban:
duermo, luego vuelvo a remar.
La metáfora [Borges, Historia de la eternidad]



Aúnque en ocasiones se ubica el surgimiento de la creencia en la reencarnación, en la cultura egipcia; al parecer no es allí dónde tiene cuna sino en Grecia.
No era fácil la situación que debían afrontar los antiguos egipcios a su muerte, pues consideraban que el espíritu del difunto era llevado a un juicio en un lugar denominado “sala de las dos verdades”; allí su corazón era pesado en una balanza que tenía como contraparte una pluma. Si el corazón pesaba más que la pluma el espíritu era devorado de inmediato por un ser o dios con forma de anímal, si el corazón era más liviano, ingresaba a la eternidad, al goce absoluto. Finalmente al parecer creían en un día de resurrección, no en la reencarnación.
El primer exponente de ésta idea entre los griegos parece ser Pitágoras, quién al decir de Empédocles habría narrado que creyó reconocer en los gritos de un cachorro que estaba siendo lastimado, el alma de un amigo. Igualmente en La lotería de babilonia Borges menciona que Heraclides Póntico refirió acerca de Pitágoras que éste
“recordaba haber sido Pirro y antes Euforbo y antes algún otro mortal”.
Entre las consideraciones del filosofo griego estarían la de la posibilidad de elegir el cuerpo en el cual el alma eterna habría de renacer, idea a la que se refiere en cierto modo de manera más amplia Borges, en Deutsches requiem:
“En el primer volumen de Parerga und paralipomena releí que todos los hechos que pueden ocurrirle a un hombre, desde el instante de su nacimiento hasta el de su muerte, han sido prefijados por el. Así, toda negligencia es deliberada, todo casual encuentro una cita, toda humillación una penitencia, todo fracaso una misteriosa victoria, toda muerte un suicidio. No hay consuelo más hábil que el pensamiento de que hemos elegido nuestras desdichas;”.
Y es influenciado por Pitágoras, que Platón se convierte en uno de los más importantes divulgadores de esta idea. En El Fedón o sobre la inmortalidad del alma contempla:
“Aquellos que se abandonan a la intemperancia, a los excesos del amor y de la comida, y que no han tenído ningún freno, entran de forma similar en el cuerpo de animales semejantes, y los que no han amado más que la injusticia, la tiranía y la rapiña, van a animar el cuerpo de los lobos, gavilanes o halcones.”
Acerca de Platón Borges cita que:
“En el décimo libro de la República, narra la visión de un soldado herido que recorre los cielos y el Tártaro; allí ve el alma de Orfeo, que elige renacer en un cisne; la de Agamenón, que prefiere un águila, y la de Ulises, que alguna vez se llamó Nadie y ahora quiere ser un hombre modesto y oscuro”.
Al concepto de renacer en anímales, se agrega el de renacer en vegetales que al parecer también Pitágoras predicaba. Borges cita así a Empédocles de Agrigento
: “He sido mancebo, doncella, arbusto, pájaro y mudo pez que surge del mar”.Qué es el budismo [Borges; Alicia Jurado, 1976]
En el hinduísmo encontramos el samsara, que consiste en el ciclo de múltiples nacimientos y muertes que experimentan las almas. Creen en la ley del Karma, palabra sánscrita que según Borges tiene como raíz kri que significa hacer o crear, y según otras definiciones sería acto. Los cuerpos de sus difuntos son cremados y sus cenizas arrojadas a un río; transcurridos diez días su familia arroja al río diez pindas o bolas de arroz para que les sirva de alimento durante el viaje que deben emprender hasta su nuevo nacimiento. De las acciones buenas o malas que hayan ejecutado, dependerán las condiciones en las que arriben a su siguiente vida.
“El karma es la obra que incesantemente estamos urdiendo; todos los actos, todas las palabras, todos los pensamientos –quizá todos los sueños producen, cuándo el hombre muere, otro cuerpo [de dios, de hombre, de anímal, de ángel, de demonio, de réprobo] y otro destino.”
Qué es el budismo [Borges; Alicia Jurado, 1976]
En el budismo se habla de la rueda de la vida, del ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento. La reencarnación se ve cómo un ciclo al que están ligados quiénes se apegan a la sensualidad de los placeres, a las cuestiones terrenales.
La supresión del placer y otras disciplinas cortarían éste proceso indefinido y permitirían a las personas alcanzar el nirvana.

Entre los judíos, siendo que ésta idea no se encuentra contemplada dentro de sus escritos sagrados [excepto en el libro de el Zohar, que en un aparte habla de que las almas están sujetas a la transmigración], la opinión a favor de la existencia de tal ciclo no tiene mayor acogida, sin embargo la kabalah, corriente mística judía entre cuyos principios se cuentan la rectificación y la supresión del egoísmo, admite en su doctrina la idea como medio para lograr el perfeccionamiento. Borges se refiere a ellos así:
“Los cabalistas hebreos distinguen dos especies de transmigración: Gilgul [revolución] o Ibbur [fecundación]. Acerca de la primera, se lee en un libro de Isaac Luria: “El alma de quién ha derramado sangre transmigra al agua y es arrastrada de un lado a otro, infinitamente; el dolor es más fuerte en una cascada”. En la segunda, el alma de un antepasado o maestro se infunde en el alma de un desdichado, para confortarlo e instruirlo.”Qué es el budismo [Borges; Alicia Jurado, 1976]
 La Iglesia católica rechaza de plano la idea de transmigración, y los cristianos se dividen entre quiénes la admiten y quiénes la niegan.
los primeros se sustentan en pasajes como el de el libro de Malaquias en el que el profeta anúncia que antes del día del Señor habría de venir Elias [profeta que para la época ya hacía mucho tiempo había sido arrebatado al cielo en un carro de fuego], y que en el nuevo testamento se colige, sería Juan quién bautizó al Ungido:
“Más os digo que Elias ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del hombre padecerá de ellos. Entónces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.” [Mateo 17: 12, 13].
Se puede deducir que en los kabalistas y cristianos que admiten la posibilidad de ésta, no cabría la creencia en la reencarnación en un animal, tomando en cuenta lo que contempla la Biblia acerca de que el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios. Los kabalistas tampoco  creen que de una reencarnacion a otra se produzca cambio de sexo.
Finalmente el hecho de que la idea esté comprendida en los esquemas de religiones de concepciones tan contrarias, quizá se deba a la necesidad que tenemos como género, de dar una explicación al sufrimiento; a la noción que tenemos de premio y castigo, pero además a ese llamado intrinseco a rectificarnos, a procurar ser mejores seres humanos.
Y cómo el ¡Carymary, carymara! De Rabelais, al que le hizo eco H. de Balzac, Personalmente a veces creo, a veces no; y me parece que con relación a éste tema hay muchas ideas, v.g. causa y efecto, recompensa y castigo, eternidad, ciclos, esa extraña sensación de familiaridad que nos produce determinada persona recien conocida, o determinado lugar en el que núnca habíamos estado. Déjà vu, déjà vu…

“Escribe Nietzsche, hacía el otoño de 1883: Esta lenta araña arrastrándose a la luz de la luna, y esta misma luz de la luna, y tu y yo cuchicheando en el portón, cuchicheando de eternas cosas, ¿no hemos coincidido ya en el pasado? ¿Y no recurriremos otra vez el largo camino, en ese largo tembloroso camino, no recurriremos eternamente? Asi hablaba yo, y siempre con voz menos alta, porque me daban miedo mis pensamientos y mis traspensamientos”.
La doctrina de los ciclos [Borges, Historia de la eternidad]

sábado, noviembre 14, 2009

Ese misterioso resplandor...




Fotografía "Dunas" [Ignacio Santana] http://lafotomasbella.blogspot.com/search?q=dunas


*Blog de Ignacio Santana: http://ignaciosphoto.blogspot.com/

jueves, noviembre 05, 2009

Hechicería, adivinación… ¿Cuentos de brujas?

Ilustración de «The Lancashire witches» de William Harrison Ainsworth


Mi primer cuento favorito tenía como personaje principal una bruja a la que podía escuchar… "tomaba vida" con el girar de un disco de acetato que prefería sobre cualquier otro. El tema de las brujas siempre me ha gustado, porqué me inquieta y me impresiona, además de todo porque no sólo está en la imaginación de los escritores, sino también en análisis de sociólogos, antropólogos, etc. y en leyendas y especulaciones.
Circe, bruja de la mitología griega que convertía a los hombres en anímales, era realmente malvada, pero no tanto como su sobrina Medea quién evidentemente fue muy buena alumna de la primera.
Medea entre muchas otras maldades, convenció a las hijas de Pelias, de descuartizar a su anciano padre para que recuperara la juventud. La eficacia del metodo la demostró haciendo lo correspondiente a una oveja, a la que seguidamente puso a hervir en una caldera, de la cual luego de un momento hizo salir completo a un jóven cordero. Las mujeres al ver esto, y absolutamente convencidas del mágico y efectivo método, decidieron rejuvenecer de este modo a su padre; así, narcotizaron a Pelias, lo cortaron en pedazos… y ésta vez hasta ahí llego la historia porque Medea no hizo ningún conjuro y se marchó dejando a las incautas hijas desoladas.
Pero ahí no terminan sus andanzas, en otra ocasión envió a su rival, futura esposa de Jason un vestido de bodas hechizado, y ésta al medírselo es consumida por el fuego... ella y el palacio de su padre con todos los ocupantes...
La camacha, una de las brujas de “El coloquio de los perros” de Miguel De Cervantes, no se queda atrás, pues envidiosa o celosa, en todo caso enojada con La Montiela [una de sus discípulas y “comadre”], convirtió a los hijos recién nacídos de ésta, en perros, haciéndola creer que asi los había parído; y hasta parecía consolarla con sus palabras: “¡Aquí hay maldad, aquí hay bellaquería!”. Sólo confesó su hechizo antes de morir, aúnque después de esto seguían viéndola en algúnos lugares.
Dante en “La Divina comedia” ubíca a los militantes de éstas prácticas en el Octavo circulo, Aro cuarto de el infierno. Habla de brujas que hacían maleficios con drogas y figuras, y menciona a un astrólogo florentino y a un zapatero de Parma que se hizo adivino.
M. de Cervantes, Goethe, Lovecraft, Wilde recrean algúnas de sus escenas en “Aquelarres”, “walpurgis”, “conciliábulos”, también Gustavo Adolfo Bécquer en “Desde mi celda”, narra un par de historias de brujas y se refiere a la llegada de las brujas a la celebración de aquelarres:
“Los habitantes de Trasmoz veían pasar una banda de viejas, espesa como las grullas, que iban a celebrar sus endiablados ritos a la sombra de los muros y la ruinosa atalaya que corona la cumbre”.
La cañizares de Miguel de Cervantes, habla de éstas ceremonias así:
Vamos a verle
[hablando del demonio] muy lejos de aquí a un gran campo, dónde nos juntamos infinidad de gente, brujos y brujas, y allí nos da de comer desabridamente y pasan otras cosas que en verdad y en Dios y en mi ánima que no me atrevo a contarlas, según son sucias y asquerosas, y no quiero ofender tus castas orejas, hay opinión que no vamos a estos convites sino con la fantasía, en la cual nos representa el demonio las imágenes de todas aquellas cosas que después contamos que nos han sucedido. Otros dicen que no, sino que verdaderamente vamos en cuerpo y en ánima; y entrambas opiniones tengo para mi que son verdaderas, puesto que nosotras no sabemos cuándo vamos de una o de otra manera, porque todo lo que nos pasa en la fantasía es tan intensamente que no hay diferenciarlo de cuándo vamos real y verdaderamente”
En “El pescador y su alma” de Wilde, la única condición que le pide la bruja pelirroja al pescador, para revelarle el secreto que éste procura de manera tan vehemente, es que baile con ella y para ello lo cita a la media noche en la cumbre de las colinas. Alli junto con otras brujas que arriban chillando, el pescador y su pareja danzan a la luz de la luna en presencia del demonio.
 Goethe en “Fausto” recrea un walpurgis con muchos participantes… Y después de todos los excesos hasta Mefistófeles reflexiona:

“MEFISTÓFELES [Moviéndose de un lado para otro]:
No parece que haya despabilado mucho. Todo es absurdo aquí y todo es absurdo en el norte. Aquí, lo mismo que allí, hay grotescos fantasmas, pueblo y poetas de mal gusto; aquí todo es una mascarada, una danza sensual como en todas partes. Tenté bellas máscaras y abracé seres que me espantaron. Bien me hubiera gustado que el engaño no se disipara, que durara algo más. [Perdiéndose entre las rocas.] Pero, ¿dónde estoy?, ¿qué va a salir de esto? Esto era una senda y ahora es un horrible montón de escombros. Llegué aquí por un camino liso y ahora sólo veo guijarros ante mí. En vano escalo y desciendo la montaña, ¿dónde volveré a encontrar las esfinges? Núnca me hubiera figurado una cosa tan extravagante. Subir una montaña de esas en sólo una noche. Eso parece una cabalgata de brujas que llevan consigo su blocksberg”

Y los aquelarres no son cuento, algúnos hablan de 4 fechas en las que se llevaban [¿se llevaban?] a cabo: noches de 30 de abril, 31 de octubre, 31 de julio y del 1 de febrero.
 En la mayoría de los cuentos infantiles, príncipes y princesas se ven obligados a pagar altos precios por la furia, maldad, o simple capricho de las brujas, y claro: también por elección propia a cambio de “algún favor”. Y quizá la bruja que más pide a cambio, o mejor: el hechizo que más terrible contraprestación exíge es el de la bruja de ”La sirenita” de Hans Christian Andersen, quién a cambio de tener piernas para obtener el amor de un humano, tiene que sentir un dolor terríble cada vez que camina y además queda muda, y ni hablar del final... "el amor", que pasando al plano de la realidad, al parecer es también la mayor causa de que las personas que creen en éstas prácticas consulten a los adivinos, así se plasma en los artículos y análisis de éste fenómeno.
En “La Bruja” que no es cuento ni novela, sino una narración basada en el testimonio de una ex - hechicera; un documento periodístico del escritor colombiano Germán Castro Caycedo, se cuenta entre otros, un caso en que una ex-novia enfurecída, valiéndose de hechiceria y utilizando fotos, alfileres y hasta hielo destroza la vida de la nueva novia de su anterior pareja. En el libro también se habla de la utilización de hierbas y aplicación de sustancias en alimentos que se ofrecen a las víctimas a quiénes se pretende “enamorar”, y de la celebración de ritos para igual propósito. Lo mejor del caso es que se narran algúnos casos en que la hechicería funciona muy mal, y hasta al revés alejando definitivamente de su vida al objeto de las pasiones y brujerias del interesado[a]. Y bueno en éste y todos los campos no es extraño que lo malo termine mal… tal como la bruja de “Hansel y Gretel” que acabó en la caldera que había preparado para sus victimas o cómo el prestidigitador de “El crimen de Lord Arthur Saville” de Oscar Wilde, quién resultó siendo la víctima de su propia predicción.
En la literatura hay simples adivinas que se limitan a “predecir el futuro”, García Márquez incluye algúnos de estos personajes en sus obras.
Hay también “brujas buenas” como las del Mago de Oz, o “las hadas” de “La Bella durmiente del bosque” de Charles Perrault, o “el hada” de "La cenicienta", etc, y en lo que respecta a la opinión colectiva también parece ser idea general, la existencia de brujas buenas y malas; pero para los libros sagrados de algúnas religiones no parece haber cabída para tal clasificación. La brujería aparece prohíbida hasta en su mínima expresión.
"No seréis agoreros, ni adivinos" [Lev 19-26].“Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo” [Levítico 20-6]. “No os volvaís a los encantadores ni a los adivinos; no los consulteís, contaminándoos con ellos. Yo YHWH vuestro Dios” [Lev. 19-31].
En la Biblía, se consigna una de las primeras manifestaciónes de brujería en Egipto, cuándo los hechiceros al servicio de faraón logran hacer con sus artificios lo mismo que Moisés y Aarón hacen con poder conferido por el cielo; primero imitando a Aarón, los hechiceros de cabecera del faraón convierten varas en culebras, pero la vara de Aarón se las traga; y luego logran reproducir las mismas plagas que envía Dios sobre Egipto, hasta que finalmente terminan derrotados por no poder hacer brotar piojos de la tierra.
Más adelante aparecen Balak rey de Moab, y Balaam tratando de maldecir a Israel… misión que les resulta imposible porque
“…ni hay adivinación contra Israel”. Los judios narran que Balak hijo de Tzipor [Pájaro en hebreo] y quién envía a llamar a Balaam para auxiliarse en la misión de hacerle mal a los israelitas, era también un hechicero terrible que hacia brujerias usando especialmente para ello pájaros.
Luego, Saúl primer Rey de Israel, quién a sabiendas de que Dios rechazaba a los hechiceros, [pues el mismo obedeciendo sus ordenes, había acabado con ellos al inicio de su reinado], acudió disfrazado a dónde una adivina para preguntarle por su futuro, y ésta temerosa, antes de “predecirle” y sin reconocerlo menciona que la práctica ha sido prohíbida por Saul. El Rey en respuesta le garantíza que nada le pasará. Luego en medio de la adivinación la mujer descubre que está ante el Ungido de Israel y le reprocha el engaño. En fín que le anuncía lo que Saúl temía y más adelante sabiéndo que había pecado y viéndose desplazado por El Rey David, el Rey Saúl muere.
En “El nuevo testamento”, en el libro “Hechos”, se consígna un caso de una mujer que adivinaba y que a la llegada de Pablo y sus acompañantes a Filipos [Macedonia], los seguía, anunciando: “Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación”, ¿Qué hizo Pablo?, el libro contempla que le sacó el espiritu de adivinacion, ganándose la enemistad del manejador de “La adivina” y de otras personas, y fue llevando ante los magistrados del lugar y puesto en la carcel.
De otro lado el libro “Revelaciones” [Apocalipsis] parece hacerle eco al libro “Éxodo”: que dice: “A la hechicera no dejarás que viva”, cuándo Juan el profeta ve en su revelación a los hechiceros en el lago que arde con fuego y azufre [ap 21-8]. Y quizá la razón de que la adivinación y la simple “consulta”, estén prohíbidas en éstos libros, sea que el acto involucra la participación de espiritus que contaminarían a las personas que participan en el.
Tanto en el pasaje de el Rey Saul mencionado atrás, como en el libro “Hechos” se habla de un espiritu de adivinación, que tienen los practicantes de adivinación, lo cual coincíde con lo narrado por Amanda Londoño, protagonista de el libro de Germán Castro Caycedo, quién luego de muchos años de adivinar, llega a una étapa en la que se considera poseída por varios espiritus... Y todo empezó como un juego cuándo permitió que le adivinaran mediante la lectura de un cigarrillo.
Volviendo a la ficción, hay brujas que terminan por obsesionar como las de “Macbeth”;
o que causan estupor cómo La cañizares de Miguel de Cervantes S., que horrible y decrépita se desnuda, se unta de hierbas y entra en trance delante de Berganza el perro que habla, quién viéndola aparentemente muerta pero en realidad quizá celebrando en otro lugar algún aquelarre, la arrastra hasta el patio desnuda; ella sale del trance en presencia de mucha gente, y descubriendo que el perro la puso en evidencia, trata de asesinarlo.O terror, como la bruja de “Los sueños de la casa de la bruja” de H.P. Lovecraft, que con apariencia de vieja encorvada vestida con ropas pardas, en medio de una luz violeta y ruidos en la pared se le aparece en medio de la tiniebla de las noches, en su cuarto al estudiante Walter Gilman, quién siempre se encuentra confuso acerca de si lo que pasa ocurre en los sueños o en la realidad… hasta que en medio del desespero descubre que todo está más cerca de ésta dimensión, que de la de los sueños.

Y… [además porque ya me he extendido más de lo normal] más vale no hablar tanto del tema, eso bien lo sabía la empleada de Gustavo Adolfo Bécquer, cuya reacción [al preguntarle por una bruja] plasma el escritor en “Desde mi celda”:
“No pueden ustedes figurarse la cara que ha puesto al oír el nombre de la bruja, ni la expresión de medrosa inquietud con que ha vuelto la vista a su alrededor"

Porqué según cuenta la mujer, las brujas:
“…oyen desde su casa cuánto se dice de ellas, aúnque sea al oído y en el último rincón del mundo.”…
Shhhhii...

lunes, mayo 25, 2009

Me declaro hedonista [Con ciertas salvedades]

"Forastero, aquí estarás bien. Aquí el pla­cer es el bien primero"


Según dicen, éste aviso aparecía a la entrada de “El Jardín”, nombre de la hacienda de Epicúro, ubicada a las afueras de Atenas, donde se reunían los epicúreos, a quiénes por ésta razón se les denominaba los filósofos del jardín. [Algunos dicen, que era porque se reunían en un jardín, otros que porque se reunían en el patio de la casa de Epicúro].
Y bueno, que así de entrada y con el mencionado aviso, yo lo habría pensado dos veces antes de pasar. Se creería, que se trataba de un sitio muy laxo; pero a veces las cosas no son como parecen.
El epicureísmo se denomina también “Hedonismo racional”. No voy a referirme a sus ideas relativas al cuerpo, alma, o a que pensaban de los dioses, muerte etc. Sólo al enfoque que le dan al placer. Consideraban que “El placer es lo bueno y el dolor es lo malo”, También creían que la felicidad debía ser buscada en el placer. Y Todo suena muy sensual, muy superficial, muy “placentero”. Pero no resulta tanto, cuando uno se adentra en las consideraciones de Epicuro. El filosofo distinguió varias clases de placeres:
Los naturales y necesarios como por ejemplo comer y beber.
Los naturales pero no necesarios, como los eróticos: No son faciles de dominar y no son indispensables para alcanzar la felicidad.
Los no naturales ni necesarios, que deben ser evitados.
Y aquí va la explicación que dá el filosofo a Sofia en “El mundo de Sofía" de Jostein Gaarder, a algunas de las consideraciones del fundador del epicureísmo:
“Epicuro decía que era importante que el resultado placentero de una acción fuera evaluado siempre con sus posibles efectos secundarios. Si alguna vez te has puesto mala por haber comido demasiado chocolate, entenderás lo que quiero decir. Si no, te propongo el siguiente ejerci­cio: coge tus ahorros y compra chocolate por valor de 200 coronas [suponiendo que te guste el chocolate]. Es muy importante para el ejercicio que te comas todo el choco­late de una sola vez. Aproximadamente media hora más tarde entenderás lo que Epicuro quería decir con «efectos secundarios».
Epicuro también decía que un resultado placentero a corto plazo tiene que evaluarse frente a la posibilidad de un placer mayor, más duradero o más intenso a más largo plazo. [Por ejemplo si decides no comer chocolate durante un año entero porque eliges ahorrar todo tu dinero para comprar una bici nueva o para unas carísimas vacaciones en el extranjero] Al contrario que los animales, los seres humanos tienen la posibilidad de planificar su vida. Tienen la capacidad de realizar un «cálculo de placeres». Un cho­colate delicioso es, evidentemente, un valor en si, pero también lo son la bicicleta y el viaje a Inglaterra.
No obstante, Epicuro señaló que el «placer» no tenía que ser necesariamente un placer sensual, como, por ejem­plo, comer chocolate. También pertenecen a esta categoría valores tales como la amistad y la contemplación del arte. Condiciones previas para poder disfrutar de la vida eran los viejos ideales griegos tales como el autodominio, la mode­ración y el sosiego, pues hay que frenar el deseo. De esta manera también la calma nos ayudará a soportar el dolor.”

Que tal ah? ¿Quién lo dijera de una escuela hedonista?, yo creí que todo en el hedonismo era placer desenfrenado; pero claro, eso es en la otra doctrina hedonista: la de la Escuela Cirenaica, no la de Epicuro.
Me recuerda un fragmento de “La Carrera de Doris Hart” de Viky Baum, en el que Doris, se abstiene de darle un beso a Basil, porque se le ocurre que el amor se gasta; que el amor es como la luna que indefectiblemente llegará a su menguante… o como una torta, que a medida que te vas comiendo los pedazos, se acaba.
¡Ah Epicuro!… A no ser por otras de sus ideas, en aquella época, yo no habría dudado en ingresar a “El Jardin”, Y además habría invitado a varios...

domingo, mayo 17, 2009

"Imágenes"...¿dioses?

Que muchas culturas antiguas tenían dioses de los que hacían representaciones, todos lo sabemos; pero lo que yo no sabía es que no era tan solo una básica representación, sino que en la antigüedad el dios era el objeto a quién se le rendía culto y honor; es decir que se le atribuía el poder [podría decirse si tiene un poder tiene una personalidad obviamente] a la imagen misma, a la estatua. Y quién me interesó en el asunto fue Borges con sus varias menciones de dioses que “se llevan” o se cargan o se queman. Buscando definiciones me encontré con que las palabras ídolo, imagen, dios o tótem son sinónimas. O, sea que prácticamente imagen –dios, son lo mismo.
“Os habeís construido dioses de oro y plata, ¿qué diferencia existe, pues, entre vosotros y los idólatras, sino que ellos adoran a uno y vosotros a ciento? ¡Ah Constantino! ¡A cuantos males dio origen, no tu conversión al cristianismo, sino la donación que de ti recibió el primer papa, que se hizo rico!” La Divina Comedia [Dante A.].En el libro “Las Guerras de los Judios” del historiador Flavio Josefo, encontré en algúnos apartes, el modo en que los judios sometidos por Roma, y obedientes casi a todo, sacaban su coraje a flote cuando se trataba de impedir que pusieran estatuas en sus ciudades conquistadas por los romanos. Prácticamente estaban dispuestos a hacerse ejecutar [y de que modos!] antes que permitir la imposición de esculturas.
“La prohibición en hacer una imagen de Dios, la compulsión para rendirse culto a un Dios a quien uno no puede ver, significó que una percepción sensorial dió lugar a lo que puede llamarse una idea abstracta un triunfo de intelectualidad sobre de la sensualidad". Moises y Monoteismo [Sigmund Freud].

Y tanto Dante, como Freud, y Flavio Josefo hablan de una prohibición de la que yo no tenia idea, y que claro: está en la Biblia muchas veces.
Y muchos también son los ídolos que se mencionan: La Biblia habla de varios, entre ellos el becerro de oro que adoraron los israelitas en el desierto, Jueces menciona la imágen de una mujer, Jeremías habla de la reina del cielo, un ídolo a quién ofrendaban tortas e incienso y era adorada sobre todo por las mujeres, Samuel habla de un dios de los filisteos [al parecer con cierta forma de pescado], y en cuyo templo los filisteos pusieron el Arca del pacto, ante la cual este dios se postró.
Bien conocida es la historia de Daniel y sus compañeros, quiénes al oir la música, al sonido de la cual habían de postrarse ante la estatua de oro que hizo Nabucodonosor, no lo hicieron; por lo cual fueron puestos en un horno ardiente y no se quemaron gracias a la protección de su Elohim.
En el libro Crónicas se narra que Manasés Rey de Israel se dio a ser agorero y adivino y “además puso una imágen fundída que hizo, en la casa de Dios”. Más adelante se arrepintió y “quitó el ídolo de la casa de Dios”. Y hay más, los Libros Isaías y Ezequiel mencionan imágenes del sol. Al parecer, este era idolatrado por varias culturas antiguas como la egipcia, que hacía los obeliscos en su honor, o los indígenas latinoamericanos que con o sin representaciones le rendían culto. En fín, el tema es largo y la prohibición de hacer imágenes está contemplada en las tablas de piedra dadas por El Altisimo a Moisés en el Monte Sinai.
Básicamente habría dos prohibiciones referídas al asunto: Una relatíva a no hacerse representaciones del Creador, y la otra que apunta a no hacerse imágenes de nínguna cosa con el fín de adorarlas.
“Pues nínguna figura visteis el día que Dios habló con vosotros de en medio del fuego; para que no os corrompais y hagáis para vosotros escultura, imágen de figura alguna, efigie de varón o hembra” [Dt4-15-17]. Y la prohibición se repite en bastantes versículos.
¿Pero y entonces porque el catolicismo cuyo libro sagrado es la Biblia, no acata la prohibición? La respuesta es sencilla: La iglesia católica modificó los 10 mandamientos escritos en las tablas de piedra por el dedo de Dios. Éste mandamiento al que me refiero que es el segundo [y casi creo el mas extenso], la iglesia católica simplemente lo reemplazó por otro. Si uno busca en internet los 10 mandamientos que enseña el catolicismo y los compara con los 10 que aparecen en la Biblia, saltan a la vista “algúnas” diferencias.

¿Quién entiende a las religiones?