Al primer pétalo caído tiras las rosas, y sonríes.
Te quejas del frio del invierno, mientras miras "tus" peces de colores prisioneros. Dibujas arco iris bajo estrellas.
No entiendes del espacio. No sabes del tiempo. Y sin embargo pronuncias palabras infinitas. Me miras, y supones que solo veo el destello del diamante, yo que he sentido su filo en el espejo.
Ya no me asombra.
Ya no me asombra.
1 comentario:
cuando las ilusiones ajenas se desvanecen obstinadas, y aun más te nombran en la soledad.
Siempre iluminada, tu sentir emociona sin estridencias y con profunda belleza. Además, siempre es afecto escuchar tu existencia, a esta altura, otra magia de la vida.
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