Avraham era oriundo de un pueblo idolatra, más luego de analizar el movimiento de los astros, profundizar en astronomía, y alcanzar conocimientos científicos, se encuentra sabiendo que Existe un Creador, que más tarde Le Dice: «Lej leja» [Vete a ti].
Las interpretaciones son diversas:
Vete contigo
Vete a [hacia] ti
Vete por ti
Más o menos es: encuentra tu esencia, encuentrate a ti mismo, vete a tu alma, y ello deriva en otra interpretación: vete de donde no eres, de donde no perteneces. Avraham obedece.
De otro lado, al Profeta Yoná, se Le encomienda ir a Nínive, a advertirle que será destruida de no corregirse. Yoná (paloma en hebreo, y se sabe que la paloma es el simbolismo del alma) quien no desea ir allí, huye de la orden del Eterno, a la ciudad de Tarsis que en hebreo traduce deleite y luego a la ciudad de Yafo (Yafe, traduce hermoso) o sea más o menos se va de su alma hacia lo material, hacia su cuerpo.
Finalmente Yoná luego de una travesía obedece la orden del Eterno.
Esto porque recién en Yom Kippur leímos el Séfer de Yoná, y porque alguien con una frase me hizo recordar, y también porque siento que en algún momento todos tendremos que emprender ese viaje que nos llevé hacia nosotros mismos; aunque quizá «vivimos postergando lo postergable»
No hay comentarios:
Publicar un comentario