Recuerdo cuando estaban en auge los blogs y era grato entrar y comentar en otros blogs y que comentaran en el tuyo. De ese modo conocí personas muy interesantes. Ahora los blog se transmutaron y los viejos blogs con esa calidez de un sitio personal, como la casa de una persona a la que podías entrar y estar a gusto, descubrir una belleza insospechada, palabras impregnadas de poesía y sentimientos bien habladas, ya no existen.
A veces visito con nostalgia algunos que eran un deleite y ahora como casonas viejas abandonadas están allí estáticos, sin ninguna novedad hace años. Creo que lo mismo va pasar con facebook y seguro que es por lo que dijo proféticamente Borges acerca del asombro.
Barcos fantasmas a la deriva, algunos en sus últimos intentos decían "que dicen que los blogs ya no funcionan" y uno de los pocos lectores lanza una contradicción que se ahoga en la soledad del tablero que antes desbordaba comentarios.
Los que tienen éxito, son blogs que funcionan como webs masivas.
Para entonces mi blog no tenía más de 50 visitas diarias, pero siempre había gente que me contactaba por el correo o hacia comentarios. Ahora este sitio tiene un porcentaje de visitas que no es alto, pero que se mantiene, como siempre ha sido, con visitas sobretodo de México, España y Argentina, muy pocos de Colombia. Pero son visitantes silenciosos, quizá simplemente en busca de alguna información y no más.
Yo lo abandono y vuelvo, como un diario al que acudo también a ver qué era de mi vida hace unos meses o hace unos años, cómo una casa en la que pasé un tiempo importante de mi vida, un sitio al que me acostumbré y al que quizá nunca renuncie.

No hay comentarios:
Publicar un comentario