Releyendo De lo espiritual en el arte de Kandinsky, encuentro una cita de Goethe: “El sonido musical tiene acceso directo al alma. Inmediatamente encuentra en ella una resonancia porque el hombre lleva la música en sí mismo”. Y entonces recuerdo un fragmento del poema Epitafio de Juan Gelman: “Mi corazón era un violín”. Y si, se me ocurre que adentro tenemos una música particular. Y ese canto interior que tiene cada uno, es lo que nos acerca, a los demás; nos atrae. Y pero, como E. Nolde; también me pregunto ¿No son los sueños como sonidos, y los sonidos como colores, y los colores como la música?
"Yo amo la música de los colores […]”
E. Nolde.
Y es así que uno sabe que ha sentido ciertas músicas, ciertos colores, ciertos sueños, distintos [tan distintos] a todos. Tan preciosos, tan únicos…
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