Gente que no soporta la mala ortografía de otros, o el modo de hablar de algunos «incultos» o a personas vestidas a su modo humilde. Que mira de arriba abajo y se fija hasta en la marca de las medias. Gente que es capaz de comparar a las palomas con las ratas. Y no soporta tanta mendicidad en las calles, o la incomodidad de que en los semáforos haya tanto vendedor ambulante, tantos desplazados; que no se conmueve con las caras de angustia y hambre ni de personas ni de animales; pero llora con una pieza de Bach o con una escena teatral o una película.
Desde lo más insignificante hasta lo más relevante, los hay de un detalle o de todos... «Tan cultos, tan decentes, tan pulcros, tan profundos» con sus buenas vidas tan llenas de forma y tan faltas de fondo.
2 comentarios:
Bah pero tu no soportas el modo de hablar de algunos incultos o di que no
No es eso; lo que no me gustan son las groserias, ademàs hablo de personas de las que por su humildad no se puede esperar que sean refinadas al escribir o hablar... Eso!
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