lunes, julio 25, 2016

¿Pérdida de la sensibilidad?

Hace poco, tuve una charla con algunos apasionados del derecho penal; y más allá de cualquier proceso de características terribles, llegamos al tema de la sensibilidad... ¡Que se perdía la sensibilidad!, que de tantas cosas atroces de las que se enteraban ya no importaba; ya no se aterraban. Todo es un caso más. ¿Pero como?, los cuestionaba yo, eso es imposible... Tal como los médicos que dejan morir a los pacientes en los pasillos, y ni los miran... no es posible, no se me ocurría que fuese una cosa de generalidad por causa de la repetición, sino una falta de amor subjetiva por los demás. ¡Pero si!, decían ellos... Además si uno se pone a profundizar en los sentimientos no hace lo que tiene que hacer. ¡Se deja de sentir!. Se pierde el asombro también ante lo malo. No valieron mis argumentos... Lo que se siente, se siente.
Yo que me abstengo, que no soy capaz ni siquiera de ver un video, noticia o documental escabroso, sin sentir algo indefinible, quedé más que sorprendida... ¿Será la pérdida de sensibilidad como una especie de olvido?, donde está ese punto... ¿en el alma, en la mente, en el corazón?, ¿es cierto que de tanto estar en contacto, de saber de ello, en cierto modo nos acostumbramos a lo malo?, quiero pensar que no... Pero quizá. Me entra la duda; con razón jamás me gustó el penal.

1 comentario:

dago dijo...

Tema difícil.En el ámbito social nos acostumbramos a mirar con indiferencia los atropellos, las violencias cotidianas. En muchas regiones ha imperado la limpieza social, el ajuste de cuentas, las masacres. y la vida sigue, indiferente para muchos. Por otra parte, existen los otros, los que no aceptan la cotidianidad violenta y la indiferencia culpable.

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