lunes, febrero 13, 2012

«Los frutos no entregan su verdadera fragancia ante quien los compra ni ante quien los recoge para el mercado. Sólo hay un medio de conseguir ese aroma, pero pocos emprenden esa vía. Si se quiere conocer el sabor de las grosellas, hay que preguntárselo al resero o la perdiz. 
Es un vulgar error suponer que uno ha gustado unas grosellas que nunca recogió por sí mismo.»

Walden, H. D. Thoreau

4 comentarios:

dago dijo...

Ah difícil compartir esta idea si se asume literalmente. Por lo tanto, imagino la idea como una invitación a la autenticidad, a la búsqueda de la singularidad de las cosas.

Paola Arciniegas dijo...

Además de su opinión; creo que sería importante apreciar el texto en el contexto de Walden y también en el de las vivencias de Thoreau. Yo creo que el criterio del escritor se basa en su contacto con la naturaleza y también en el valor del esfuerzo personal. Y en lo literal puede sonar absurdo, pero yo si creo que saben más rico los frutos que uno toma directamente del árbol, Lic..
Un abrazo.

dago dijo...

Preguntad a los niños y a los pájaros cómo saben las cerezas.
Goethe

Paola Arciniegas dijo...

Así es Licenciado, ;)

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