En la película “Un ángel enamorado”, él le pregunta, a que le sabe a ella, una fruta. A la respuesta: -Sabe como una pera. ¿No sabes cómo sabe una pera?, -él replica: -No sé como una pera te sabe a ti…, y estaba pensando si de acuerdo a los gustos, y a la agudeza, o nivel de sensibilidad de los sentidos [hablando subjetivamente] se perciben de maneras distintas las cosas. Y en lo bueno que sería poder sentir, “ver” cómo “ven” determinadas personas…
“[…] Ah, déjame entrar, déjame ver algún día como ven tus ojos”
Rayuela, Julio Cortazar
Painting by Emile Claus – "Orchard in Flanders"

1 comentario:
Esa cuestión de los sentidos, tan vital para la existencia y tan definitiva en el proceso de ser, sentir y estar.
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