jueves, abril 24, 2025

 La luz apenas se bosqueja y la enredadera es ya un dibujo. Tan lejos del tiempo, las espigas marcando la ruta poblada de mis aves, de mis aves amadas.

Mi corazón canta para siempre la canción del viento entre sus alas cuando correteaban pequeñas mariposas. Los meses se van como minutos, los días transparentes y preciosos, como joyas estampadas en mi alma. El milagro del amor que nos dio El Creador.

“Solo lo que se ha ido (y nos ama) es lo que nos pertenece”.

domingo, abril 20, 2025

En Israel [Mar muerto]

 


By Joshua Wonder

miércoles, abril 16, 2025

 


sábado, marzo 01, 2025

...

 




jueves, febrero 27, 2025

 


keller

domingo, febrero 02, 2025


 https://www.facebook.com/share/r/1DZxf1FKVC/?mibextid=D5vuiz

(...) Los númenes que rigen este curioso mundo

me dejaron soñarte pero no ser tu dueño;
tal vez en un recodo del porvenir profundo
te encontraré de nuevo, cierva blanca de un sueño.
Yo también soy un sueño fugitivo que dura
unos días más que el sueño del prado y la blancura.

B.



martes, diciembre 31, 2024

 Hace tan poco que creí a las mariposas del jardín vecino, casi eternas, y hoy... hoy

Las ví por primera vez hace unos meses desde mi ventana que daba paralela a su sitio predilecto. En las noches de violentas tormentas no lograba dormir en paz, pensando que el viento las mecia y arrastraba y padecían bajo la lluvia.. A la mañana me tranquilizaba viéndolas de nuevo. Pensaba en reconvenir al vecino por el poco cuidado que les prodigaba. Un día sin ningún reparo se lo dije y pareció excusarse bajo el proyecto de resguardarlas mejor.

 De cuando en cuando yo, les llevaba miel o flores y así fui amándolas. Llegó el tiempo en que el dueño del jardín tuvo que viajar y las dejó a mi cargo ¡Què días felices! Eran mías aunque transitoriamente. De entrada al jardín revoloteaban, me perseguían sin tregua, me acariciaban suavemente, se enredaban en mi pelo. Luego, al regreso del vecino desaparecieron misteriosamente poco a poco, primero unas cuántas, y el último par, hace unos días. Hoy volví al jardín vacio, mis manos agarraron la reja metálica y los recuerdos me inundaron. ¡Ah mí pobre alma! ¿Por què amas, por què te apegas? Allí en el silencio y el vacío recordé a B.. Que no se extrañan los sitios sino los tiempos, es una verdad a medias. Se extraña la vida, los seres, el alma de las cosas, lo compartido con "otro" que siente. Nunca he llorado recordando o volviendo a sitios donde pasè en soledad, feliz o nostálgica leyendo mil libros. Los sitios vacíos, los tiempos no compartidos con otros seres no son nada... 

Mis mariposas, para siempre, allí en la soledad, en el vacío, entre la hierba triste, quedó indeleble el dibujo de mi amor, del amor entre sus vuelos.


martes, noviembre 26, 2024

 


miércoles, noviembre 13, 2024

 «La mayoría de los hombres [...] son como hojas que caen del árbol, revolotean en el aire, vacilan y caen al suelo. Pero otros, unos pocos, son como estrellas que recorren un camino fijo, no las alcanza el viento y llevan en sí su propia ley y su propio rumbo».


Hermann Hesse 

domingo, noviembre 03, 2024


 

jueves, septiembre 05, 2024

 La excelencia moral es resultado del hábito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía.

Aristóteles en Ética a Nicómaco.

martes, septiembre 03, 2024

 Me he entrenado para no querer lo que no quiero.

 R' Pinchas de Koretz

sábado, agosto 31, 2024

 Violeta... Tu último vuelo, tu último aletear, el frágil, terrible temblor entre mis manos



viernes, agosto 16, 2024


 

jueves, agosto 15, 2024

 B. dice en uno de mis cuentos predilectos: ¡Oh dicha de entender, mayor que la de imaginar o la de sentir!... Y esta idea me resuena por varios días. ¿No es acaso «la dicha» un sentir, un sentimiento? Luego, si digo que es mayor la dicha de caminar que la de correr, resulta claro que corresponde a una lógica. Pero comparar el sentir con el entender de este modo, es raro, porque aquí hablamos de un sentimiento. La dicha de entender "se siente" luego hay una contradicción. También está sintiendo que comprende.

jueves, agosto 08, 2024


 

martes, julio 23, 2024

 «(...) Porque después de todo he comprendido

Que lo que el árbol tiene de florido

Vive de lo que tiene sepultado».

Francisco Luis Bernárdez

-Casi 20 días, Giano-

jueves, junio 06, 2024

 No es cruel el viento que arrebata el color a las violetas. Árbol: tu último mayo, de pronto descubres el agua transparente, la suavidad y el canto del arroyo, la  arena entre tus ramas, una sensación tan bella y triste, mi dulce ave blanca prestada y la pequeña perra oímos tu último sonido... ellos también se fueron tras de ti, tras de mis tórtolas de abril, pájaro azul, árbol de mayo...

lunes, febrero 26, 2024

 Un árbol crecía al lado de mi corazón, nunca lo supe, antier murió. 18 - 4 - 28. Su mano recorriendo mi rostro como si fuera el mapa de un lugar amado del que se va, el agua en el cristal y el recuerdo de la vida en el pasillo. El laberinto que fue mi casa todo cubierto de rosas amarillas muertas, las hojas de eucalipto, el libro de letras borradas por la lluvia, palomas ululan por cada rincón, mis lágrimas que caen como la libélula verde al borde de la calle. Mi paloma (tu olor) mi tórtola (tu canto), mi pájaro de todos los colores, mi árbol que extendías las ramas para orar conmigo… mi miel, mi última gota de miel… 

domingo, septiembre 17, 2023

Los días terribles

 A pocos días de Yom kippur...


Cuántas veces la luna en su crescendo, en su declive. Y el viento  tempestuoso o tierno.  La sensación de la arena entre mi pelo y el olor a mar. Cuántas veces el sonido del shofar y alistarse y correr, a veces entre risas, otras enjugando las lágrimas. Los mantos sobre las cabezas ingenuos como niños y ancianos sabios. La sensación extraña de pertenecer, de ser, de amar, de comprender el bien y el mal bajo el cielo poblado de estrellas filtrando la luz entre las ramas de la sucá y las historias de tesoros ocultos en el alma, de lugares recónditos de luces que nuestros ojos no han visto. Las ovejas, las tórtolas, los cantos entre la brisa cálida en un lenguaje divino y antiguo. Caminar en silencio bajo el sol apacible rojo, naranja, amarillo leve o exaltado, la lluvia como rocío. Desierto que fue nuestro hogar, y luego, el agua dulce del Iardén y la tierra de leche y miel prometida divina y eterna. Cuántas veces mi alma vuelve y sobrevuela y se ancla allí y extraña y llora y es feliz... Y luego, luego… la diáspora, el exilio...



«Junto a los ríos de Bavel, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, acordándonos de Tzion. Sobre los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas. Y los que nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos, y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo: Cantadnos algunos de los cánticos de Tzion. ¿Cómo cantaremos cántico de El Eterno en tierra de extraños? Si me olvidare de ti, oh Ierushalaim, Pierda mi diestra su destreza. Mi lengua se pegue a mi paladar, Si de ti no me acordare; Si no enalteciere a Ierushalaim como preferente asunto de mi alegría (...)»


Tehilim 137