La luna de ayer tan majestuosa… tan pública, tan publicada, convertida en imágenes, palabras… poemas. La de hoy, la misma; la de siempre que sigue a la fecha de plenitud de la luna llena. Tan distante de la admiración generalizada, de los focos. Lejana, buscando su menguante; casi inadvertida, casi en el olvido; igual de hermosa... luminosa gravitando en su marcha normal y silenciosa.
La luna de esta noche

1 comentario:
En esa ciudad tan enorme, una mujer camina y mira el cielo. Hay una luna esplendorosa, y tan bella ella como la mujer que la mira.
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